Las piezas arquitectónicas realizadas por Le Corbusier fueron creadas y erigidas a lo largo de cincuenta años
Las piezas arquitectónicas realizadas por Le Corbusier fueron creadas y erigidas a lo largo de cincuenta años

Le Corbusier o Charles-Édouard Jeanneret-Gris, según el pasaporte, es uno de las arquitectos más influyentes del siglo pasado. Su visión aplicada a diseños utilitaristas, pero a la vez armónicos y de una estética rupturista, fueron muy criticados y, a veces, hasta bastardeados por personajes de la cultura como Salvador Dalí.

Para el artista de origen suizo una casa debía ser “una máquina en donde vivir”, un espacio al que se tendrían que aplicar los mismos principios que en los aviones, autos y barcos. El énfasis recaía sobre la concepción de que una vivienda tenía que ser práctica, funcional, y que la disposición de los habitaciones debía enfocarse en el día a día, al mismo tiempo que en la belleza en sí.

17 de sus obras fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO durante su 40ª reunión en Estambul. Se reconoció su legado por su contribución excepcional al Movimiento Moderno que traspasa las fronteras regionales: sus edificios más icónicos elegidos se ubican en siete países: Alemania, Argentina, Bélgica, Francia, India, Japón y Suiza. Según expresaron desde la organización, los “integrantes de este bien del Patrimonio Mundial constituyen un testimonio de la invención de un nuevo modo de expresión de la arquitectura, en clara ruptura con sus formas anteriores”.

Las piezas arquitectónicas realizadas por Le Corbusier, y que forman parte de esta lista, fueron creadas y erigidas a lo largo de cincuenta años de “búsqueda paciente”, según sus propias palabras. Entre ellas destacan el Complejo del Capitolio de Chandigarh (India), el Museo Nacional de Bellas Artes de Occidente de Tokio (Japón), la Casa Curutchet en La Plata (Argentina) y la Unidad de Viviendas de Marsella (Francia). Son ejemplares que resumen las manifestaciones artísticas y de funcionalidad del siglo XX que dejó el Movimiento Moderno, y son consideradas obras maestras de la arquitectura global. Ya se había propuesto la candidatura de Le Corbusier dos veces antes, pero sin éxito.

Fue en 1994 cuando la Unesco al fin reconoció que debía ampliar su espectro y reconocer el valor de otros tipos de patrimonios, que se alejaran de sus preferencia por lo histórico, cristiano y occidental. Antes de esta sumatoria, de 800 edificios protegidos a nivel mundial, sólo 20 eran modernos, entre los que se encuentran piezas arquitectónicas del español Antoni Gaudí, el mexicano Luis Barragán Morfín y el brasileño Oscar Niemeyer. Pero la inclusión de las obras de Le Corbusier abre ahora un nuevo precedente para la conservación y protección de la arquitectura moderna, de la que se ocupa principalmente la DOCOMOMO (la organización de Documentación y Conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del Movimiento Moderno).

“La serie propuesta se basa sobre la existencia de un conjunto de elementos con características comunes entrecruzadas de algún modo, con el fin de establecer un nexo de continuidad entre todos ellos”, explicó en diálogo con Infobae la arquitecta Gladys Pérez Ferrando, Asesora Honoraria de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos.

“Está formada por bienes que llevan por sí ‘Valor Universal Excepcional’, como la Ville Savoye en Poissy, la Unidad Habitacional de Marsella. Cada componente individual que constituye la serie, contribuye de manera sustancial a esos valores universales, al entender la influencia que han ejercido en otros países y regiones. Cada elemento es una pieza irremplazable de un mosaico único“.

17 obras del arquitecto Le Corbusier fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO
17 obras del arquitecto Le Corbusier fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO

Para la selección de las obras, se requirió un trabajo en conjunto, según contó la arquitecta Laura Weber, vocal secretaria de la comisión: “Al tratarse de una presentación colectiva se trabajó individualmente en cada país con comités creados especialmente (en el caso de Argentina la Comisión Nacional de Monumentos fue parte del mismo ya que tiene representación ante el Comité Argentino de Patrimonio Mundial) y luego se trabajó en forma colectiva para reunir todos los requisitos que exige la UNESCO hasta llegar a la presentación de la candidatura. Fue una tarea de varios años de trabajo que culminó exitosamente el domingo pasado con la declaratoria de la Casa Curutchet, junto con otras 16 obras, como Patrimonio Mundial”.

La Casa Curutchet, emblema reconocido en el mundo

Le Corbusier dejó su impronta en la Argentina con una de sus obras más sublimes, la Casa Curutchet, una vivienda en la ciudad de La Plata. Esta residencia “fue realizada por Charles-Édouard Jeanneret, más conocido como Le Corbusier, el célebre arquitecto de origen suizo”, contó el arquitecto argentino Santiago Scaramella en diálogo con Infobae. “Esta casa es una vivienda y consultorio desarrollada para el doctor Pedro Curutchet quien le encomienda la tarea a Le Corbusier, y el arquitecto Amancio Williams es el que dirige la construcción. Se trata de una casa entre medianeras, que propone un recorrido interior como prolongación de la vereda, donde se mezcla con un árbol existente y el patio de la planta baja”, describió.

Ubicada en Boulevard 53 Nº 320, entre 1 y 2, en La Plata, fue declarada de interés provincial y turístico, y Monumento Histórico Nacional en el año 1987. Refleja los cinco principios enunciados por Le Corbusier unos años antes, pero enfocados en un lote de pequeñas proporciones. “Cuando se diseñó, se dividió la casa en dos volúmenes separados: la zona de consultorio al frente y la zona de la vivienda atrás, ambas articuladas por el patio y la rampa de acceso. Esta rampa nace en la puerta de entrada, organizando la circulación interior en la forma de paseo ascendente promenade architecturale“, explica Scaramella y aclara que esto “ofrece un juego de perspectivas nuevas en una vivienda moderna”.

Le Corbusier dejó su impronta en la Argentina con una de sus obras más sublimes, la Casa Curutchet
Le Corbusier dejó su impronta en la Argentina con una de sus obras más sublimes, la Casa Curutchet

Fue erigida entre 1949 y 1953, y hoy son varios los estudiantes y amantes de la arquitectura que se acercan para observar por dentro su obra, que sin dudas es un claro testimonio de la relación que el arquitecto tenía con este país, en el que el brutalismo también encontró su esplendor. La residencia del doctor Curutchet es conservada por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA) hace 26 años sin recibir subsidio alguno.

En cuanto a por qué la Casa es una de las obras más paradigmáticas del artista, Pérez Ferrando observa que “constituye el único proyecto de vivienda elaborado por Le Corbusier que tuvo la posibilidad de construirse en América del Sur. Es un bien privado que ha sido reconocido con la máxima protección legal desde el Municipio de la Ciudad, la Provincia de Buenos Aires y la Nación, ya que fue declarada Monumento Histórico Nacional”.

Destaca que la obra ha tenido en cuenta la relación con el entorno, en particular con las dos construcciones contiguas, ambas de dos plantas, una de fines del siglo XIX y la otra de 1937, una de las primeras obras de arquitectura moderna de la ciudad de La Plata. Le Corbusier logró así una integración de la Casa con estos dos edificios de altura y características diferentes.

De sueños y logros

En 1923, Le Corbusier publicó el libro Vers une architecture
En 1923, Le Corbusier publicó el libro Vers une architecture

Le Corbusier nació el 6 de octubre de 1887. Hoy en día es reconocido mundialmente como uno de los arquitectos más importantes y relevantes del siglo XX, debido a sus ideas provocadoras, sus innovaciones en el pensamiento de su área. Generó tanto admiradores como detractores, entre los cuales se encontraba el artista español Salvador Dalí, que catalogó a sus edificios como “los más feos y más inaceptables del mundo”. En argentina entre sus admiradores estaban Amancio Williams, Antonio Bonet, Juan Kurchan, Jorge Ferrari Hardoy, y en Brasil tuvo influencia en Oscar Niemeyer y Lúcio Costa, según relatan desde la Comisión.

En 1923, publicó el libro Vers une architecture (Hacia una arquitectura, en español), donde reflejaba y explicaba su nueva visión de lo que significaba construir en la era moderna.

La influencia de Le Corbusier en la arquitectura moderna es tan extensa como polémica
La influencia de Le Corbusier en la arquitectura moderna es tan extensa como polémica

Durante toda su carrera promovió sus ideas sobre el desarrollo urbano modernista, donde aplicó sus principios tempranos focalizados en la utilidad y funcionalidad. El automóvil era el foco de inspiración. En los años 50, Le Corbusier completó el diseño de Chandigarh, la flamante capital del estado de Punjab en la India, en donde diseñó un plano de ciudad funcional.

La influencia de Le Corbusier en la arquitectura moderna es tan extensa como polémica, pero este arquitecto es, sin dudas, una de las figuras claves del siglo pasado, que ayudó no sólo a crear conceptos, sino a revolucionar las ideas y las expectativas de la época.